Martes 7 de abril de 1981 – Martes 7 de abril de 2026
Este 7 de abril de 2026 se cumplen 45 años del asesinato de Marcelino Vega Peguero, conocido como “Papolo”, un hecho que marcó profundamente a estudiantes, periodistas y comunidades enteras, y que aún permanece en la memoria colectiva como símbolo de lucha y resistencia.
La mañana de aquel martes 7 de abril de 1981, alrededor de las 9:15 a.m., la noticia corrió rápidamente entre los pasillos del Liceo César Nicolás Penson. Mónico Guzmán, estudiante y miembro de la UNER, irrumpió en un aula para informar, con evidente urgencia, que Papolo Vega había sido asesinado. La conmoción fue inmediata.
Sin perder tiempo, estudiantes organizados comenzaron a recorrer las aulas con banderas en mano, convocando a una movilización de protesta contra la Policía Nacional, señalada por el hecho. La manifestación se extendió por distintas calles, sumando a estudiantes y comunitarios del sector Villa Canto, en un recorrido que abarcó vías como Palo Hincado, Pedro Guillermo, hasta llegar a la intersección de la Duarte con San Antonio.

La respuesta de las autoridades no se hizo esperar. Bombas lacrimógenas fueron lanzadas y varios manifestantes resultaron detenidos, en un intento de dispersar la protesta que ya había encendido el sentir popular.
La indignación no se limitó a un solo punto. El pueblo de Hato Mayor se volcó a las calles en señal de rechazo, en medio de una fuerte militarización. Ya entrada la tarde, el cuerpo de Papolo Vega fue trasladado desde el Distrito Nacional hasta su natal Hato Mayor, donde fue velado en la Cancha Municipal. Una multitud acompañó a sus familiares en medio del dolor, mientras estudiantes de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) llegaban en guaguas para sumarse a las protestas y rendir homenaje con velas encendidas.
Al momento de su muerte, Marcelino Vega trabajaba en el periódico vespertino La Noticia y se encontraba cubriendo una protesta de obreros del Ayuntamiento del Distrito Nacional, quienes reclamaban mejoras salariales bajo la dirección de Pedro Franco Badía. Además, cursaba la carrera de Comunicación Social en la UASD, combinando su vocación periodística con su compromiso social.
Más allá del trágico hecho, su recuerdo permanece vivo en quienes compartieron con él. Como aquel encuentro en 1980, en las inmediaciones de la Facultad de Ingeniería de la UASD, donde entre abrazos y camaradería, Papolo, Fremio Troncoso Morales, Mónico Guzmán y otros compañeros reafirmaban la amistad y los ideales que hoy siguen siendo parte de su legado.
A 45 años de su partida, Marcelino “Papolo” Vega no es solo una víctima más de la historia: es memoria, es lucha y es un recordatorio de la importancia de alzar la voz frente a la injusticia.