El Seibo, RD. — La provincia de El Seibo se encuentra de luto tras el fallecimiento de Juana Chalas, conocida popularmente como Doña Tula, considerada durante décadas como la “reina de los dulces” en la República Dominicana. Tenía casi 101 años de edad.
Doña Tula, nacida en julio de 1925, se convirtió en un símbolo de la gastronomía tradicional del Este del país gracias a la elaboración artesanal de dulces típicos que con el paso de los años ganaron reconocimiento nacional e internacional.
Su historia estuvo marcada por la perseverancia. Tras enviudar a temprana edad y quedar al cuidado de sus cinco hijos, encontró en la preparación de dulces y quesos una forma de sustento. Según relatos familiares, comenzó a elaborar productos derivados de la leche por sugerencia de un cuñado, aprovechando el excedente de leche de las vacas que poseía.
Con el tiempo, sus dulces de leche, coco y guayaba, así como las tradicionales masitas, se convirtieron en una referencia obligada para quienes visitaban El Seibo, ganándose el reconocimiento del público por su sabor y calidad artesanal.
La fama de sus productos trascendió fronteras, llegando incluso a ser llevados por visitantes extranjeros hasta la mesa del Rey de España, hecho que fortaleció su reputación como embajadora de los dulces tradicionales dominicanos.
En reconocimiento a su trayectoria, en agosto de 2022 fue homenajeada con un monumento en la Plaza Cultural Manuela Diez Jiménez de El Seibo, lugar que destaca su aporte a la cultura y gastronomía local.
Tras su partida, familiares y allegados continúan preservando su legado, manteniendo la producción de los dulces que hicieron famosa a Doña Tula y que hoy se comercializan en diferentes establecimientos y supermercados.
Con su fallecimiento, El Seibo despide a una de sus figuras más queridas, cuyo legado gastronómico seguirá formando parte de la identidad cultural de la región.