Por Manuel Antonio Vega
Hato Mayor, República Dominicana. – La historia de Leida de la Rosa es un testimonio vivo de superación, vocación y compromiso con la educación, una trayectoria que la ha llevado desde humildes aulas rurales hasta posicionarse como una de las figuras más destacadas del ámbito académico dominicano e internacional.
Sus primeros pasos en la formación se remontan a la Escuela Las Palmillas y la Bernardo Pichardo, continuando luego en el Liceo César Nicolás Penson. Sin embargo, fue entre 1979 y 1981, en la Escuela Normal Juan Vicente Moscoso, donde descubrió su verdadera vocación: la enseñanza como misión de vida.
Tras obtener el título de Maestra Normal Primaria, inició un recorrido de once años impartiendo docencia en comunidades como Batey San Miguel 2 y Cañada del Agua, donde no solo enseñó, sino que también fortaleció su comprensión del comportamiento humano. Esta experiencia la impulsó a graduarse como Licenciada en Psicología General en la Universidad Tecnológica de Santiago (UTESA) en 1993.
Impulsada por una constante sed de conocimiento, Leida de la Rosa continuó su formación académica con estudios en Psicopedagogía y una Maestría en Educación en el Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC). Su esfuerzo alcanzó su punto más alto en 2010, cuando obtuvo un Doctorado en Educación en Nova Southeastern University, en Miami.
A lo largo de su carrera, ha desempeñado roles clave en instituciones educativas como el Colegio Cristo Rey y el San Benito Abad, además de dirigir el Centro de Formación Integral Santa María del Batey. Su influencia también se ha extendido al ámbito universitario, aportando significativamente desde el Instituto Superior de Formación Docente Salomé Ureña (ISFODOSU) y la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), donde ha contribuido al desarrollo curricular y la formación de nuevos profesionales.
En la actualidad, Leida de la Rosa representa a la República Dominicana en escenarios internacionales como la organización iEARN, participa en el Simposio STEM de Miami y forma parte de la Carrera Nacional de Investigadores, consolidándose como una voz influyente en áreas como la neuropsicología y los estudios sociales del Caribe.
Su trayectoria refleja coherencia, disciplina y una profunda vocación de servicio. Desde las aulas rurales de Hato Mayor hasta los espacios académicos globales, su vida demuestra el poder transformador de la educación.
Leida de la Rosa es hoy un símbolo de excelencia, una embajadora del conocimiento y un orgullo para la República Dominicana, dejando huellas imborrables en cada etapa de su extraordinaria carrera.